Meditación de Luna Nueva

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Esta Luna Nueva puedes renacer  en todos los sentidos recibiendo la luna nueva, de la mano del corazón unido a la naturaleza. Si se practica Yoga o meditación , en esta etapa lunar se aconsejan posturas que invitan a la interiorización y al recogimiento, como la postura de la pinza o la postura fetal.

Las situaciones complicadas y el dolor emocional, muchas veces permiten a las personas que las enfrentan el salir fortalecidos de estos eventos. ¿A qué se debe que algunos puedan ver lo positivo en el peor momento de sus vidas y otros no? Las primeras son las personas que tienen resiliencia correcta. ¿Pero se nace o se hace? Mas bien diría que se renace

Como bien conocemos, la Luna es cíclica. Desde tiempos antiguos, ello nos recordó a que la vida también lo es. Al tiempo que vemos la Luna transformarse, nos damos cuenta que nuestro ciclo vital también lo hace. Si bien es cierto que la fase de la Luna Negra se asocia con la muerte, debemos aceptar que ésta es necesaria, y que después de la muerte, al igual que con los ciclos de la Luna, hay un renacimiento.  Es, pues, una etapa de destrucción para volver a renacer con nuevas ideas en la fase de la virgen.

Las mujeres somos cíclicas como la vida y la Tierra, y no lineales como nos han hecho creer y desear ser.  Vemos esto en la Naturaleza, pero no lo vemos en nosotros. Debemos permitir dejar morir cada cierto tiempo patrones que ya no nos sirven, hábitos, pensamientos, etc. para dejar espacio a nuevos conceptos, nuevas ideas, nuevos objetivos…esto nos permitirá avanzar y aumentar nuestra sabiduría interior.

Luna Nueva – Renacimiento (preparación, comienzo)

Tantas sacudidas, tantas emociones revueltas en nuestro océano interior. Este ciclo lunar, ha sido intenso, y como todo ciclo, este va llegando a su fin. Es momento de verter todo lo vivido y removido hacia el agua que limpia y transforma todo.

Después de los días de menstruación el cuerpo de la mujer comienza a prepararse para gestar un nuevo óvulo en los ovarios, es la fase de renacimiento. Esta preparación tiene a nivel vital externo su expresión en la planificación preliminar de las ideas que darán lugar a nuevos proyectos. Esta es una fase donde podemos encontrar inspiración en todo aquello que nos rodea, pudiendo disfrutar de una forma renovada de la relación con nuestro entorno. La naturaleza intuitiva de la mujer irá seleccionando aquello en lo que ir fijando su atención pero todavía sin decidir una forma, simplemente jugando.


EJERCICIO: RENACIMIENTO

Esta Luna Nueva puedes renacer  en todos los sentidos recibiendo la luna nueva, de la mano del corazón unido a la naturaleza. Si se practica Yoga o meditación , en esta etapa lunar se aconsejan posturas que invitan a la interiorización y al recogimiento, como la postura de la pinza o la postura fetal.

Dinámica Ondulatoria: Es importante que en este momento escuches mucho tu cuerpo y hagas únicamente las posturas y movimientos meditativos que realmente te apetezcan. No conviene demasiado movimiento y haremos la dinámica muy lentamente y dulcemente, gestionando de forma natural la respiración. Partir de la postura fetal es la ideal para proyectar este auto-hechizo.

Proyección de  la Oración Afirmativa:

Pido permiso para nacer

Hoy volveré a nacer: pido permiso.
Permiso útero, permiso cordón prieto.
Permiso agua, placenta, oscuridades.

No podrá retenerme la tibieza
plácida y calma del vientre cobijante.
No podrán disuadirme las presiones
de este túnel de carne que hoy me puja.

Con decisión inequívoca y sagrada
determino nacer: me doy permiso.

Y aquí estoy, desnuda de corazas,
dispuesta a recibir besos y abrazos
(no la palmada que provoque el grito:
ya no permitiré que me golpeen.)

Parteras de quien vengo renaciendo,
miren quién soy: soy digna. Las recibo.
Miren quién soy: adultamente niña.

Miren quién soy: vengo a ofrecer mi entrega.
Miren quién soy: apenas si respiro,
pero, de pie, me yergo y me estremezco,
dándome a luz en mi realumbramiento.

Tengo coraje para empezar de nuevo:
fortalecido en mis fragilidades
lloro de dicha, de dolor… Lloro de parto.

Lloro disculpas a quienes no me amaron,
por el maltrato, el frío, el abandono:
lloro la herida de todo lo llorable.

Y lloro de ternura y de alegría
por tanto recibido y encontrado:
lloro las gracias por el amor,
por la bondad de los que me ampararon.

Lloro de luz, y lloro de belleza
por poder llorar: lloro gozosa.

Sin más queja, dolida y reparada
por la caricia de este útero abrazante,
aquí estoy: recíbanme.

Me perdono y perdono a quien me hiriera.
Vengo a darles y a darme íntimamente
una nueva ocasión de parimiento
a la vida que siempre mereciera.

Me la ofrezco y la tomo. Me redimo.
Con permiso o sin él, YO me lo otorgo:
me doy permiso para sentirme digna,
sin más autoridad que mi propia Conciencia.

Pido permiso para nacer

Bendito sea este Renacimiento.
Autora: Virginia Gawel
Virginia Gawel es Licenciada en Psicología, Directora del Centro Transpersonal de Buenos Aires (www.centrotranspersonal.com.ar). Es terapeuta y pionera en la docencia de este enfoque que reúne las Psicologías de Oriente y Occidente apuntando a lo más sano del ser humano.. 
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Es un regalo para todas las mujeres que día a día renacen en medio del miedo, de ese túnel en que se convierte  muchas veces la vida. Ante todo, sigue siempre tu intuición, activa tu capacidad de autosanación dejándote llevar por ella.
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